La CVC promueve la siembra de árboles nativos en andenes y separadores para disminuir el efecto de las islas de calor en Cali.
La autoridad ambiental invita a la ciudadanía a identificar andenes, separadores y zonas duras donde puedan sembrarse especies nativas que ayuden a disminuir la temperatura y recuperar el espacio urbano.
Frente al aumento de las altas temperaturas que experimenta Cali, la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) puso en marcha una estrategia para transformar zonas cubiertas por cemento en espacios verdes mediante la siembra de árboles nativos, con el propósito de reducir el efecto de las llamadas “islas de calor urbanas”.
El director general de la CVC, Marco Antonio Suárez Gutiérrez, explicó que el exceso de concreto, asfalto y techos metálicos hace que la ciudad acumule calor durante el día y lo libere lentamente en la noche, elevando la sensación térmica incluso después de la puesta del sol.
De acuerdo con estudios realizados por la Alcaldía de Cali y la CVC, las comunas 3, 4, 5, 8 y 13 registran las mayores temperaturas superficiales, con diferencias de hasta cuatro grados centígrados por encima del promedio de la ciudad.
La iniciativa consiste en identificar andenes deteriorados, separadores viales, plazoletas y otros espacios endurecidos donde sea posible retirar parte del concreto para sembrar árboles sin afectar las redes de servicios públicos ni la infraestructura existente. En cada punto se acondiciona un espacio con suelo adecuado que garantice el desarrollo de las raíces y la supervivencia de las especies.
La CVC prioriza árboles propios del bosque seco tropical, ecosistema original de Cali, entre ellos guayacanes, chicalá, gualanday, tutumo, casco de buey y samán, especies adaptadas al clima de la región y que además favorecen la conservación de aves e insectos polinizadores.
“Todos podemos hacer parte de la solución postulando la cuadra, el barrio o el andén, y nosotros nos encargamos de sembrar la especie adecuada. Con esta estrategia es posible reducir la temperatura superficial hasta en diez grados centígrados”, señaló Suárez Gutiérrez.
Los expertos también advierten sobre la importancia de seleccionar correctamente las especies. Árboles con raíces superficiales y expansivas, como los cauchos o higuerones, pueden ocasionar daños en la infraestructura y representar riesgos con el paso del tiempo, mientras que especies invasoras como la leucaena no son recomendables para este tipo de programas.
Además de proporcionar sombra y disminuir la temperatura, el arbolado urbano mejora la calidad del aire, facilita la infiltración del agua lluvia, captura material particulado y contribuye a recuperar la biodiversidad en la ciudad.
La estrategia se desarrolla bajo los lineamientos del Estatuto de Silvicultura Urbana de Santiago de Cali, que establece los criterios técnicos para la conservación y manejo del arbolado urbano, y busca convertir espacios hoy dominados por el cemento en corredores verdes que mejoren la calidad de vida de los caleños.




